Mi mejor experiencia sexual fue con mi esposa Clara, hace menos de un año: ella se disfrazó de hot dog y yo de cavernícola, comenzamos la batalla erótica en el suelo, y cuando más feroces estábamos abrí con el pie la puerta del armario donde tenía encerrado a mi perro doberman que jamás había probado perra en sus cinco años de vida canina. ¡Aquello fue tremendo y duró hasta que los vecinos llamaron a la policía! Pero fue una bella experiencia, una bella experiencia de la cual nació nuestro hijo, que ya con sólo cuatro mesecitos ladra de lo mejor.
Fuente(s):
Sí, el acta policial.
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1 comentario:
Ay, cielo, ¡yo te mato! ¡Hacer chistes con nuestra vida marital! Como lo lean mis padres...
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